EL NUEVO IMPUESTO SOBRE ENVASES

UN IMPUESTO QUE NO MEJORA LA RECUPERACIÓN DE ENVASES

Aunque Amics de la Terra está en contra del consumo de productos envasados cuando hay alternativas de productos a granel o frescos, tras analizar el anteproyecto de ley, consideramos que la tasa no corrige los impactos de la compra excesiva de envases ni los posteriores impactos que ocasionan sobre el paisaje y medio ambiente.

Esta nueva ley tampoco mejorará las bajas tasas de reciclaje de los envases que tenemos en Baleares, ya que su reciclaje no aporta beneficios económicos a los consumidores, mientras que otros sistemas como el SDRR (el sistema de depósito y retorno) son mucho más efectivos que el reciclaje.

Es irónico que un Gobierno que destaca por su poca sensibilidad ambiental (la eliminación de técnicos de medio ambiente de las áreas protegidas, ausencia de medidas efectivas para proteger las praderas de posidonia, por poner 2 ejemplos), quiere implementar ahora, tasas para la protección y defensa ambiental.

Como efecto positivo de esta tasa, se puede pensar que podría tener un efecto disuasorio en el consumo excesivo de envases, especialmente en los más pequeños que tributan en proporción más que los grandes, pero seguramente no será así debido a que una vez que una tasa es asimilada por el conjunto de la población, pierde toda efectividad, en este caso efectividad ambiental, convirtiéndose al final en una tasa recaudatoria más, olvidando de paso que el objetivo de esta debería ser realmente concienciar y reeducar a la población para cambiar el modelo de sobreconsumo de envases y recursos naturales.

No será así tampoco porque de momento no se contempla ningún tipo de sistema alternativo al alcance de la población para recuperar y devolver los envases de bebidas y así evitar pagar la tasa y contribuir a una toma de conciencia y mejora ambiental general.

Amics de la Terra apuesta por sistemas alternativos como el sistema de depósito, devolución y retorno (SDDR), implantado con gran éxito en otros países y que sí mejoran las tasas de recuperación y reciclaje a más del 90% de los envases, llegando al 98 - 99% según el país. Tampoco se ve una exposición clara de motivos ambientales que fomenten el uso más racional no sólo de los envases sino también del ahorro de recursos que supone la menor producción de basuras. Además supone una dificultad más al pequeño y mediano comercio ya que los complica un poco más su actividad diaria con la gestión de nuevos impuestos.

Este nuevo impuesto se vincula a realizar gastos en medio ambiente, habrá que esperar a ver qué acciones se priorizan y si sirven efectivamente para mejorar la calidad ambiental de nuestras islas.