AGRESIONES A SES FEIXES DEL PRAT DE SES MONGES

Alertados por los vecinos de la zona, el miércoles pasado, miembros de Amics de la Terra visitaron la zona de ses Feixes del Prat de ses Monges, situada en la franja de la costa de la Playa de Talamanca, junto al nuevo Hotel Nobu.

Ya hemos enviado una denuncia con fotografías al alcalde del Ayuntamiento de Eivissa, para pedirles que realicen una inspección de la zona, identificando los infractores y aplicando las sanciones que correspondan.

Se ha llenado una extensión de entre 400-500m2, con tierra de cantera y piedra, tapando totalmente la vegetación existente: carrizo, juncos y otras plantas propias de la zona húmeda.

Todo indica que se ha acondicionado la zona para utilizarlo como aparcamiento de vehículo y actualmente la entrada al espacio está cerrada con una cadena.

Desde Amics de la Terra volvemos a alertar que sigue la situación de precariedad de uno de los espacios más emblemáticos de nuestra isla, como son los humedales de ses Feixes.

Esta transformación de un espacio protegido podría tener efectos permanentes y irreversibles, porque dificulta la recuperación de la vegetación original.

Nos sorprende que este tipo de agresiones pueda realizarse, estando a plena vista de la carretera y que sólo gracias a la sensibilidad de los vecinos y el compromiso de las entidades ambientales, se dé la voz de alarma.

Además de las intervenciones ya descritas, se han abandonado todo tipo de residuos para la zona: una garrafa de líquido inflamable (posiblemente contaminante); tuberías de plástico; escombros; restos de obra, etc.

Esta agresión supone una grave amenaza para la flora y la fauna del sistema natural y muestra la ignorancia de algunos sobre la importancia de este espacio. Sólo podemos disfrutar de la playa de Talamanca gracias a esta segunda línea de dunas y vegetación dehumedal, ya que forma parte de un sistema conjunto.

Este espacio, ahora maltratado con esta piedra y tierra añadida, ha alterado la naturaleza. Un pequeño espacio que es una balsa de agua temporal, genera una vegetación singular y da refugio a una fauna especial que vive en el estanque.

La conservación y gestión de este espacio natural debería ser una prioridad para las administraciones, pero ejemplos como éste nos hacen ver que no es así. Mientras en otros lugares del mundo, una zona de estas características sería promocionado como un tesoro y un gran valor para los residentes y visitantes, aquí queda en el olvido.

Eivissa, 16 de marzo de 2018