SALIDA A ES BROLL

SALIDA A ES BROLL DE BUSCASTELL

25 personas participaron en la salida el domingo 19 de mayo.

Esta excursión empieza en la zona boscosa que hay más arriba del mismo camino de es Broll y que nos conduce al llano de Sant Gelabert.

USOS TRADICIONALES DEL BOSQUE

En la zona boscosa podemos todavía observar los rastros de antiguas huellas que dejaban los usos antiguos y ancestrales del bosque y de los materiales con los que la naturaleza nos proveía junto a casa. Encontramos todavía una zona dónde hay un buen número de ejemplares de pinos “parats”, es decir con un corte longitudinal para extraer la resina que después se transformaría en pez para impermeabilizar barcos y suelas de zapatos. La resina que impregnaba las astillas que se cortaban del árbol se cocían después en los hornos de pez.

También se extraía leña para el horno de pan, para el horno de cal y para hacer silos de carbón vegetal. De los mismos pinos también se aprovechaban las semillas de las piñas y la corteza para hacer tintes vegetales.

PARAÍSO DE AGUA

La excursión continúa hacia abajo hasta llegar al nacimiento de es Broll de Buscastell, dónde podemos observar el cuello por dónde brota el agua que recogen los llanos de tierra situados a más altura. El caudal se calcula que oscila entre los 12.000 litros/hora, durante el verano, hasta 60.000 litros/hora en los inviernos más lluviosos.

Todo este caudal se utilizaba para dar vida a los huertos que encontramos junto a es Broll y a todos los que se sitúan más abajo siguiendo el curso del torrente.

MOLINOS DE AGUA PARA HACER PAN

No podemos olvidar tampoco la importancia que tenía la fuerza del agua que salía de es Broll para poder mover los molinos de agua construidos a lo largo de este caudal de agua.

El primer molino que podemos encontrar y ver es el de Can Tia, restaurado recientemente por el Consell Insular, dónde podemos observar la considerable altura de la torre de agua (columna), que aprovechaba la fuerza del mismo peso de la columna de agua para mover las ruedas del molino de harina.

Como anécdota interesante de tiempos pasados, sabemos que tras la guerra civil española estos molinos se precintaron para controlar y fiscalizar toda la producción de cereal de la isla. Durante la noche y para sobrevivir a la escasez de alimentos, los molineros se las ingeniaban para desprecintarlos y seguir moliendo el cereal de las familias que durante la noche acudían a moler el cereal que necesitaban también para comer y sobrevivir.